martes, 30 de junio de 2009

El trueno, la música y el sexo..

La lluvia caía, la luz era engañoza...

Nuestros cuerpos se tocaban con tal delicadeza, no existian nada afuera, solo eramos la música, los truenos, el y yo.

Pase mis manos sobre toda su espalda desnuda, no me falto recorrer ni el mínimo espacio, toque sus hombros lento y sueve, mi repiración era lenta y cálida lo que provocaba un escalofrio en el; luego mis labios volvieron a recorrer su espalda, el escalofrío y su ansia se volvian mas grandes.

El volteo, nos miramos a los ojos durante unos segundos, la lluvia poco a poco se volvía mas intensa, iba siguiendo nuestra pasion; ahora ya no habia luz el sol se habia ocultado y era el momento idoneo para juntar nuestros labios, que despues de las ansias, solo podían seguir el ritmo de la lluvia.

Beso mi cuello mientras yo acarisiaba su cabellera .. sus besos suaves y humedos, eran como una paleta helada de chocolate en medio en un atardecer caluroso. El bajo hasta mi pecho, y con delicadeza quito mi sosten, besó mis senos, yo seguia tocando su cabello pero mi libido iba aumentando cada vez más, sus manos gruesas y rasposas rasgando mi espalda tocando mi cabello, acercandome a el con todo ese deseo en su cuerpo; sus labios regresaron a los mios, mientras nuestros besos eran cortos y sensuales. Ahora el me tomaba del cabello mientras yo tocaba su pecho, todo era casi perfecto...

Cayó un rayo, el cuarto donde se concentraba toda nuestra pasion se ilumino por completo y comenzo a sonar esa canción, nuestra canción, nos miramos; era el lugar perfecto; el momento perfecto; la canción perfecta; la situación perfecta; los sentimientos perfectos, nuestra noche perfecta para mezclar el amor y el sexo.

Me recosto sobre la cobija, el justo sobre de mi, nos besamos lento, mientras el de la misma manera comenzo a penetrarme, el libido estaba en su máxima exprecion, los rayos continuaban cayendo iluminando nuestros rostros de manera expontanea, la cancion seguía sonando, yo cerraba los ojos cada ves q el placer se apoderaba extremamente de mi cuerpo el me miraba fijamente cuando no nos besabamos, yo lo tomaba por el cuello, nuestras respiraciones eran aceleradas y se notaba un intenso placer en ambos... así durante varios minutos. Hasta q nuestros cuerpos estaban lo suficientemente humedos y el se dejo caer sobre mi, lo abrace, le di un beso en la frente y esperamos a q poco a poco se normalizara nuestr ritmo cardiaco.

Se termino la canción y durante el silencio de la habitación sono un trueno, seguido de dos -Te Amo-

3 comentarios:

Efra dijo...

uy...esto fue magnifico...

la unión de los cuerpos.

la musica en el silencio.

la lluvia en el día.

:) magnifico.

Orizschna dijo...

Chinga......se antojó eso!
Perfección a más no poder.
Saludos Jenny.

ZeXeZ dijo...

yo estudio en la facultad de filosofia y letras y en realidad pocas veces uno se encuentra con textos que reflejen de manera tan letal a la realidad. En realidad cualquier literatura erotica que haya yo leido se queda pendeja ala lado tuyo..te rifas